lunes, 10 de diciembre de 2012

Introducción.



Al hablar de asesinos seriales, probablemente la mayoría se verán remontados a grandes casos de asesinos seriales de talla internacional y que han logrado permanecer en la historia por sus atrocidades. Probablemente los nombres que más figuren en las listas de asesinos seriales en la historia sean los de Jack el Destripador, Albert Fish (1870-1936, mejor conocido como Boogey Man), Peter Kürten (1883-1931, El Vampiro de Düsseldorf) o Ted Bundy (1946-1978, Officer Roseland). También se han llegado a considerar como asesinos seriales a personajes históricos que han desempeñado un cargo político como es el caso de la condesa Erzsébet Báthory (Hungría, 1560-1614, La Condesa Sangrienta) o Vlad Draculea (Transilvania, 1431-1476, Vlad el Empalador).
            Ante la existencia de tantos asesinos seriales en la historia, por lo general sólo se piensa o abordan temas de homicidas de talla extranjera o internacional dejando a un lado a los que han cometido sus brutales crímenes en las calles de México. Nombres y alias como El Estrangulador de Tacuba, el Chalequero, el Asesino de las Vías, los Narcosatánicos, la Mataviejitas, o el Caníbal de la Guerrero, llegan a ser de gran atención durante su periodo de actividad, pero tras ser capturados pasan a formar parte de una larga lista de asesinos mexicanos que procederá al olvido con el paso del tiempo.  Ahora la pregunta que surge tras este análisis es la siguiente: ¿puede un asesino serial mexicano encontrarse a la altura de uno de los clásicos asesinos extranjeros cuyo nombre ha trascendido en la historia?
            En este trabajo se hablará del asesino mexicano Agustín Salas del Valle (México, 1964), mejor conocido como Jack el Estrangulador. Adquiere su título al cometer homicidios similares a los que Jack el Destripador realizó en el distrito de Whitechapel en Londres. El londinense dio muerte a por lo menos cuatro prostitutas en las neblinosas calles del distrito. Los cortes que este célebre asesino hacían suponer a la policía metropolitana, que se trataba de una persona con amplios conocimientos médicos o experiencia en cirugía. El caso nunca se resolvió, se contaba con una treintena de sospechosos entre los que figuraba un miembro de la realeza.
            Agustín Salas del Valle, adquiere el sobrenombre de Jack el Estrangulador al mostrar ciertas similitudes con su homónimo londinense, esto se aprecia en la siguiente tabla.

Agustín Salas del Valle, a pesar de la violencia con que cometía los crímenes, no se le dio gran importancia en México durante su periodo de actividad. En los periódicos de esa época se dio muy poca importancia a los asesinatos de prostitutas que ocurrieron. Su captura no causó grandes movilizaciones en la prensa ni en la policía. En cambio, el londinense sí llegó a aterrorizar a la población.
            El objetivo de este trabajo es desentrañar el perfil asesino de Agustín Salas del Valle, delimitar su Modus Operandi, presentar la visión de la prensa ante los crímenes y ahondar más en su mente criminal. 
            Es en este momento donde llega la incertidumbre, si existen asesinos de talla internacional que han trascendido en la historia, con características muy similares a las de Agustín Salas del Valle, ¿qué es lo que ocurrió para que no trascendiera de la misma manera que los demás? ¿Podría ser la escasa cobertura de la prensa la culpable de esto? ¿O se podría tratar del escepticismo y falta de interés con el que se vive en México?
            Realizar un análisis acerca de un criminal no muy conocido en México resulta complejo, ya que no se cuentan con fuentes directas debido a la falta de información que circulaba en la época. Los periódicos principales y más importantes no realizaron reportajes acerca de los asesinatos, sino fue el periódico amarillista La Prensa, en su sección llamada TétricoI aún con información muy escasa. Las fuentes electrónicas no poseen mayor información, sólo el nombre del asesino y una breve crónica de sus acciones. Los libros especializados en el tema sí ahondan más que las demás fuentes en el caso de Agustín Salas del Valle, resulta irónico que esos libros están escritos por extranjeros y no por mexicanos que por excelencia deberían estar más interesados en el tema.
            Este análisis a la mente de Agustín Salas del Valle recopilará y ahondará más en la información mediante una investigación profunda y documentada.
            Muchas veces estos asesinatos logran convertirse en leyenda como lo expresa Norma Lazo: “En torno a los grandes crímenes se construyen los grandes mitos, más cuando los actos brutales son motivados por un odio sin medida ni clemencia. Las heridas mortales infligidas sobre un hombre marcan a todo un colectivo, los actos sanguinarios despiertan el miedo y el morbo. Nos asusta la posibilidad de ser la víctima, tanto como nos asusta la de ser el asesino. Nadie puede negar que las entrañas protestan ante los encabezados y ante las imágenes del crimen, nadie puede negar tampoco que las entrañas exigen voltear a ver esos titulares, esas imágenes sangrientas”1.
            ¿Qué contienen los asesinatos seriales que llaman la atención de tantas personas? O, mejor dicho, la pregunta sería esta: ¿qué elemento falta en los crímenes de Agustín Salas del Valle que le impidió convertirse en una leyenda o mito urbano?

I Artículos del periódico La Prensa incluidos en el anexo.
1 Lazo, Norma. Sin Clemencia. Los crímenes que conmocionaron México. Grijalvo. 1º Edición. México 2007.

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