domingo, 23 de septiembre de 2012

Periódico 4



La prensa. 11 de abril de 1993. Págs. 24, 25 y 28

(Falta título)


No obstante el cerco político para capturar al maniático mata mujeres, éste se "escurre", tal como si se tratara de un fantasma; sin embargo, dijeron agentes judiciales que ya es buscado un taxista como presunto autor del último crimen.
La falta de identificación de la mujer encontrada en el Hotel Mexicali, ubicado en Calzada de Tlalpan #285 ha sido el principal factor que está retrasando el trabajo de los detectives, explicaron estos.


Asimismo, a pesar de los intentos de Francisco Duran Juárez, subdelegado de la Policía Judicial en Cuauhtémoc, por tratar de hacer creer a la opinión pública que se tienen pistas del multiasesino, trascendió que dicho jefe policiaco no tiene siquiera vaga idea de quién puede ser el mata mujeres.


Policías al mando del funcionario policiaco manifestaron que tal parece que el maniático es un fantasma, pues ni los trabajadores del referido hotel que tuvieron oportunidad de ver al criminal proporcionan pistas claras.


Por otra parte, agentes que pidieron no ser identificados explicaron que ya se tiene plenamente ubicado al sujeto que último a una mujer en el Hotel Mazatlán, ubicado en el callejón Igualdad, colonia Centro, el pasado 8 del presente mes.
Según se pudo saber, esta última mujer antes de ser estrangulada convivió con su verdugo en un bar denominado Amali, ubicado en Avenida Lázaro Cárdenas e Izazaga, donde el homicida es ampliamente conocido.


Amigas de la ahora occisa manifestaron a la policía que dicho sujeto labora como taxista, incluso en una temporada vivió con la infortunada mujer.
Al conocerse los datos del presunto homicida, la policía ha logrado saber que es originario de Veracruz y posiblemente ya se encuentre en su tierra natal.


Ante tales evidencias, funcionarios policiacos mencionaron que posiblemente la última víctima no esté relacionada con la cadena de crímenes que ha cometido desde hace dos años el maniático mata mujeres, quien actúa por temporadas y luego vuelve al anonimato, de donde no han logrado sacarle varios jefes policiacos que han desfilado por la delegación, entre ellos José Kennedy, Germán Hermán y por supuesto Francisco Durán Hernández.


También han participado fiscales de homicidios y delegados regionales, pero ninguno ha podido con el paquete, mientras que por lo menos 11 homicidios similares permanecen sin aclarar, el maniático se burla de la acción policiaca.

Periódico 3


La prensa. Sección: CERCADO. 10 de abril de 1993. Por: Tomás Rojas Madrid y Antonio de Marcelo. Págs. 28 y 30.

Surgen pistas del maniático mata mujeres, dice la policía.

La policía del Distrito Federal dijo tener un cerco en torno al maniático, autor de la muerte de por lo menos trece mujeres de la vida galante a las que estrangulo. El asesino actúa por venganza y denota un fuerte rencor contra las mujeres, que trabajan en los centros nocturnos del primer cuadro de la capital del país, a las que con engaños lleva a un hotel de paso para sacrificarlas, dijo uno de los investigadores.

La fuente agregó que el desquiciado asesino actúa rutinariamente y se da el lujo de colocar indicios para que todo parezca como una novela policiaca y desconcertar a quienes lo persiguen. En las paredes de las habitaciones, en donde ha matado a sus víctimas, mujeres entre veinticinco y treinta y ocho años de edad. El peligroso sujeto escribió frases que hasta el momento han sido verdaderos acertijos, que con el paso del tiempo se han transformado en enigmas que los detectives no han logrado descifrar y por ello parece que le da oportunidad al maniático de huir.

En enero de 1991, en un hotel de la colonia Obrera, fue encontrada sin vida una mesera, la cual fue estrangulada y golpeada. En el espejo de la habitación el asesino escribió con letras grandes la palabra “volveré”, y las iniciales L.M.B.,  letras que trazó con lápiz labial. Casi todas las mujeres fueron atacadas por la espalda y el maniático no les ha dado la oportunidad de salvarles la vida, debido a que les enreda una cinta en el cuello y no deja de apretar si no hasta que las ve fallecidas, agrega un informante.

Ha sido clásico observar en los lugares de los crímenes a una mujer desnuda y divisando golpes en la cara y en el cuerpo, y amoratamientos en el cuello. En tres ocasiones las féminas fueron encontradas debajo de la cama. La policía ha comprobado también que el móvil de los crímenes no es el robo de pocas pertenencias de las mujeres, mas nunca han desaparecido ya que la mayoría de las occisas trabajaban en los centros nocturnos para obtener recursos y poder sobrellevar su pobreza. Además de que las asesinadas eran madres solteras con más deudas que ahorros.

Las autoridades buscan a un sujeto de color blanco, estatura regular y complexión robusta que tiene el cabello ondulado, y en sus tácticas patenta su enorme rencor por las damas que trabajan en la noche. Es como si este sujeto hubiese sido hijo de una mujer que también trabajó en esta forma. O bien que una de sus amantes, a la cual quiso mucho, lo traicionó para dedicarse a trabajar en los centros nocturnos y sobrevino su sed de venganza, se conoció.

Hasta el momento, las investigaciones hechas a lo largo de los años por la policía han sido infrestuctuosas porque ni idea se tiene del lugar donde se esconde el chacal que cada que sale de su madriguera es para cobrar venganza de muerte.

En el formato policiaco que expidieron fueron reveladas no fue revelada su identidad, dijo que se encuentran vigilados varios puntos estratégicos en los que el asesino podría llegar para atacar de nuevo. O escenas que se tienen previstas y se pretende sorprenderlo para evitar más muertes. El entrevistado rehusó mencionar la ubicación de estos puntos estratégicos pero aseguró que en breve la policía dará a conocer buenos resultados de sus investigaciones incluso podría presentar al delincuente. Mientras que esto ocurre la presencia de las damas de la vida fácil ha descendido en los bares y centros capitalinos, ya que temen que el desquiciado hombre pretenda cometer otro crimen y obviamente ninguna de ellas quiere ser la víctima.  

Periódico 2

La Prensa. Sección: TERROR. 8 de abril de 1993. Págs. 28, 29 y 30.

Cunde la alerta en bares y centros nocturnos por maniático mata mujeres.

Cunde el terror entre visitantes asidos a centros nocturnos de diversión y bares luego de la reaparición del maniático mata mujeres en el Distrito Federal. Su última víctima aún no ha sido identificada. A lo anterior se agrega el que los investigadores no cuenten hasta el momento con un retrato hablado del asesino debido a que los meseros y empleados del hotel, en donde permaneció por unas horas, afirman no acordarse de sus fracciones. Con todo eso, la policía dice tener buenos recursos para poder llegar hasta el asesino. Sólo es cuestión de que los peritos, que estuvieron en el lugar donde se cometió su último crimen, obtengan un leve indicio. 

“El sujeto sabe, pero no más que nosotros. Lo atraparemos”,  dijo ayer uno de los agentes judiciales destacados en investigar los sucesos en donde una dama fue estrangulada por el demoniaco hombre. Agregaron los policías que hay indicios de que el demente actuó fuera de sí, como si hubiese utilizado alguna droga o bajo el influjo de un ser oscuro que le ordenó llevar a cabo el suceso satánico y cobrar la vida de la dama.

En estos momentos son analizados los trazos, en los dos crímenes, que ha dejado el asesino en los espejos de las respectivas habitaciones donde fueron sometidos. En el asesinato, efectuado en el mes de septiembre del año pasado en un hotel de la colonia Obrera, el desconocido, tras victimar a una mujer por medio del estrangulamiento, con toda tranquilidad tomó un lápiz labial y escribió en el espejo la palabra “volveré”. Estas palabras fueron tomadas como un desosiego hacia la policía que en aquel entonces se encontraba ya desconcertada debido a que en ese año, de 1992, ya se acumulaban seis muertes similares, y el asesino se mostraba escurridizo y hasta el momento ha logrado evadir la acción de la ley. 


 Dio la suerte la oportunidad de la policía de detener a un sujeto que había asesinado mujeres por medio del estrangulamiento. Pero este dijo que él no había cometido todos los crímenes, dando a entender que el maniático aún andaba suelto. Lo anterior se corroboró con la muerte de esta dama, de aproximadamente treinta años de edad, la cual fue encontrada en una de las habitaciones del hotel Mexicali, que se encuentra localizado sobre la avenida San Antonio Abad a unos metros de la estación Chabacano del metro. Dentro, la policía, en sus investigaciones preliminares logró convencer que el asesino y su víctima estuvieron por espacios de una hora y media en un bar en donde varios empleados tuvieron la oportunidad de lograr algunas palabras con ambos. Ahora nadie recuerda cómo era el tipo.  

Será por medio de sufrir las consecuencias de proporcionar datos para la captura del asesino o será verdad el que un mesero olvide de pronto las caras de algunos de sus clientes. La policía se ha encontrado con un muro de silencio infranqueable, mismo que debe de ser escuchado a tierra para poder seguir adelante y atrapar lo más pronto posible al sujeto que se ha burlado en una, otra y otras ocasiones de las autoridades, quienes nos han de brindar seguridad a la ciudadanía. Sólo han encontrado poca colaboración de parte de quienes tiene la oportunidad de ayudar a la captura del delincuente de asesinatos. 

Al inicio de esta información mencionamos que hay pánico por la  reaparición del maniático en el perímetro de la delegación Cuauhtémoc y ello lo señalamos en base a los resultados de incapacidad que se demuestra la policía judicial encargada de resolver los casos de homicidio en el sector. Basta citar solamente dos casos. El primero, la muerte del joven gerente de la casa de cambio que había sido intoxicado por una dama de la vida alegre que lo llevó  a un conocido hotel del Paseo de la Reforma. Hasta el momento, la dama, con todo y que hay retratado hablado, no ha sido identificada. Otro caso es el del bailarín cubano asesinado en Garibaldi. Eran tres los que lo habían asesinado y hasta el momento nadie les ha echado el guante y es posible que vuelvan a atacar. 

Periódico 1


La prensa. Sección: TÉTRICO. 7 de abril de 1993. Págs. 30, 31, 37.

No encuentran el corazón del la reciente víctima del maniático.


Sorprendentes descubrimientos,  hizo la policía en las últimas horas, en relación a este crimen en el que se cree, fue perpetrado por el maniático que tiene en jaque a las autoridades desde hace 2 años. En relación a lo anterior, los detectives señalaron que en todo lo que rodea la muerte de la mujer, hasta el momento no identificada, hay algo de maligno ya que los trazos dibujados en el espejo de la habitación de donde ocurrieron los hechos así lo evidencian.

La policía judicial del Distrito Federal del sector Cuauhtémoc, explicó las evidencias que el asesino utilizó para llevar con engaños a su víctima hacia la habitación, después de haber estado ingiriendo bebidas alcohólicas en un bar contiguo al Hotel Mexicali. En el bar, tanto el maniático como la dama, permanecieron por lo menos hora y media, por lo que meseros y otros servidores del establecimiento tuvieron tiempo suficiente para grabarse sus facciones. Sin embargo existe la posibilidad de que el sujeto ya es conocido en el lugar debido a que abandonó el bar sin cubrir la cuenta correspondiente, indicando que retornaría posteriormente. De la mujer nadie sabe nada y permanece en calidad de desconocida en las instalaciones del servicio médico forense. Se trata de una dama de aproximadamente 30 años de edad, pelo castaño regular y ondulado, piel morena clara, nariz recta, boca y labios regulares, sin ninguna seña en particular. 
Ella llevaba puesta una blusa blanca, short verde y ropas intimas negras. Los zapatos de la asesinada son negros.

La hipótesis, que hasta el momento sostienen los agentes judiciales sobre el crimen, es en el sentido de que el maniático mareó a la mujer con bebidas alcohólicas, la condujo a la habitación 203 del Hotel Mexicali, en donde la atacó y en un momento de descuido de ésta, el sujeto le enrollo un cordón al cuello y apretó hasta matarla. No conforme con ello, el maniático rompió un envase de cerveza y con el cuello de la botella le abrió el tórax a la mujer, y le sacó el corazón. 

Una vez consumada su diabólica tarea, el individuo tomó un lápiz labial del bolso de la víctima y procedió a dibujar un círculo en el espejo del tocador y dentro de este trazó una estrella de cinco picos y a los alrededores colocó cuatro signos. Cabe destacar que los signos son una letra “C”, una “O”, un rayo y una especie de cruz fueron hechos con sangre d la mujer.

Todo lo anterior, tiene desconcertados a los agentes debido que el matiz de este crimen rebasa lo hasta el momento realizado por el mismo maniático. Otro detalle que es importante es que la dama totalmente desnuda, quedo sobre la cama con los brazos y extremidades inferiores extendidas. 

Los hechos ocurrieron en la delegación Cuauhtémoc, donde morirse significa dar oportunidad a los asesinos de continuar en plena libertad, dado el margen de tiempo que la fiscal de homicidios les otorga. Es en esta jurisdicción donde hace apenas dos semanas, mataron a un bailarín cubano, y es hora de que la citada fiscal no tiene idea de lo que sucedió.

¿Y Nuestro Asesino?

Hasta aquí se han publicado entradas relacionadas en general con los asesinos seriales. Pero a partir de este punto nos dedicaremos a analizar en específico el caso de Agustín Salas del Valle (Jack el Estrangulador) tomando como base lo publicado con anterioridad además de fuentes vivas como lo fueron periódicos de la época en que actuó este famoso asesino mexicano.  

¿De Dónde viene el Mal?


La moralidad se refiere a una serie de principios o ideales que ayudan al individuo a distinguir entre el bien y el mal, y a actuar en la vida de acuerdo con esta distinción. Estos principios rigen y regulan la interacción social y, sin ello, la sociedad sería caótica. La moralidad humana está formada por tres elementos:
1.- Componente emocional: Sentimientos asociados con el pensamiento y con la conducta moral, como por ejemplo, la culpa, vergüenza o el orgullo. 
2.- Componente cognitivo: Manera en que pensamos acerca de un problema moral y en que tomamos decisiones sobre lo que está bien y lo que está mal. 
3.- Componente comportamental:  Modo en que nos comportamos, dentro del cual se incluye el grado en el que podemos mentir, hacer trampa o comportarnos con honor.
Una personalidad sana e íntegra está asociada con la congruencia entre estos tres componentes. Cuando alguno de ellos no está presente, se generan conflictos: por ejemplo, podemos saber a nivel cognitivo que está mal hacer trampa, pero a nivel comportamental dedicarnos a estafar de manera continua. Del mismo modo algunas personas tienen vidas que se considerarían ejemplares, pero se sienten culpables la mayor parte del tiempo. 
Los seres humanos estamos dotados de una fuerza interna o agresión benigna que nos impulsa a actuar de modo asertivo cuando sentimos que hemos sido privados de algo a lo que tenemos derecho. Parte de la fascinación y atracción que generan los casos criminales violentos y asesinos seriales nace de que las mentes criminales parecen no ser distintas a las de nosotros; sin embargo se distinguen en que muestran aspectos extremos del ser humano. 
Hay que decir que el síndrome de la criminalidad es el producto de predisposiciones biológicas para cometer actos impulsivos y violentos, y de sus interacciones con factores psicológicos y sociales. Nuestro grado de impulsividad depende del nivel de un neurotransmisor cerebral conocido como serotonina, cuyos niveles pueden verse disminuidos por el consumo de alcohol. Asimismo, el grado de agresividad depende de la cantidad de testosterona, que puede aumentarse con esteroides. Los estudios científicos han demostrado que disfunciones cerebrales que alteran el nivel de estas sustancias químicas en el cerebro son las causantes de una incapacidad para inhibir los impulsos violentos. De ahí que, en este terreno, no sea extraño encontrar alteraciones neurológicas que provocan que muchos asesinos sean víctimas de sus impulsos. Cabe aclarar que este daño no necesariamente es estructural, sino que puede ser funcional. 
Al no identificarse emocionalmente con las víctimas, nada las impide justificar sus acciones. También es importante subrayar que muchos criminales presentan una historia de socialización inadecuada. Uno de los acontecimientos más importantes en la vida de un niño es el apego a los padres. La violencia en la familia, ya sea por el abuso del cónyuge o el maltrato infantil, interfiere en la formación de un apego fuerte y positivo. Esto es, al estar expuestas a violencia familiar o al rechazo, se nublan las emociones infantiles y se reduce la capacidad de formar apego. El desarrollo de un apego inseguro entre el niño y su cuidador predispone a la persona a la agresión. 
Todo esto nos lleva a considerar que la criminalidad no está necesariamente asociada con la falta de recursos materiales y con la pobreza, sino que se trata de un fenómeno que nace en las familias disfuncionales. Es muy frecuente hallar que entre las mentes criminales existan una falta de atención paterna y que la relación que tuvieron con la madre esté marcada por la frialdad, la distancia y el abandono, y por la falta de calor emocional o contacto corporal.  Este tipo de infantes son víctimas profundamente maltratadas y heridas que viven desde entonces en el cuerpo de una persona adulta. Una vez que llegan a la prisión, son proclives a venerar figuras religiosas para aliviar su angustia, depresión y soledad y para reencontrar a la figura materna perdida. 
Las investigaciones sobre familias de criminales realizadas por Michelle Gotz, del departamento de Psiquiatría del Hospital de Edimburgo en Londres, han revelado que la alteración en un gen contribuye a la producción de una enzima conocida como monoamina oxidasa tipo A. Se sabe que esta enzima es la encargada de regular la producción de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina. Sin embargo, otro estudio reveló que además de esta alteración las personas violentas mostraban una historia de abuso infantil. Esto es, poseer el gen no es la única condición para que se generen asesinos violentos, sino personas irritables que se enojan fácilmente. Sin embargo, cuando los dos factores (genética y ambiente) están presentes, es muy probable que se construya una personalidad violenta. 
Los pabellones de asesinos en las cárceles están saturados de personas sin control sobre sus propias vidas y carentes de vitalidad. Para ellos, en el momento de matar, pasan de ser objetos reactivos a agentes activos. 
Fuente directa: -Ostrosky, Feggy.
Mentes Asesinas
Quinto Sol. 2º Edición. México 2011.


¿Por qué Actúan Así?


José Sanmartín ha encontrado varias características comunes en estos psicópatas:
1.-Una predisposición hacia el comportamiento violento, esto es, una personalidad con tendencias psicopáticas. 
2.-Factores sociales y psicológicos que intervinieron en su infancia y/o en su adolescencia. En todos estos sujetos existe evidencia de maltrato emocional. Se sienten rechazados y comienzan a refugiarse en fantasías que les permiten superar, al menos en la imaginación, sus frustraciones particulares. 
3.- A pesar que todos fantaseamos, en los asesinos sádicos es frecuente que las fantasías comienzan a recrear en su imaginación, especialmente desde la adolescencia, tengan componentes sexuales con gran carga violenta. 
4.- Durante un tiempo, el psicópata se refugia en sus fantasías para huir de sus frustraciones, pero eventualmente se presenta algún suceso que los induce a convertirlas en realidad. 
Fuente directa: -Ostrosky, Feggy.
Mentes Asesinas
Quinto Sol. 2º Edición. México 2011.


Etiología del Asesino Serial


-Aproximadamente 60% de los psicópatas ha perdido a uno de sus progenitores. 
-El infante es privado de amor maternal; los padres generalmente están ausente o alejados. 
-La existencia de un régimen incorrecto de disciplina: un padre implacable y una madre débil. Así, el niño aprende a odiar a la autoridad y a manipular a la figura materna. 
-Padres disfuncionales que, en privado, devastan al infante, en tanto que ante la sociedad se esmeran por proyectar la imagen de una familia feliz. 
-La relación madre-hijo desempeña un papel clave en el desarrollo de la agresión, así como de violencia extrema. Es decir, cuanto más comprensivo y comunicativo sea el proceso de crianza, menos pronunciada será la agresividad de los hijos. 
-En cambio, aquellas madres que muestran abiertamente la frustración y el coraje que les provocan sus propios descendientes y que suelen reiterarles que para ellas representan una carga, suelen forjar individuos muy agresivos. 
-La mayoría de los asesinos seriales han sido individuos que fueron profundamente maltratados y heridos durante su infancia. 

Fuente directa: -Ostrosky, Feggy.
Mentes Asesinas
Quinto Sol. 2º Edición. México 2011.


Facetas de un Asesino


-Antes del asesinato.  Existen asesinos psicóticos, que suelen actuar bajo lo que consideran “órdenes de entidades superiores, como Dios o Satán”. Son personajes que no planean el delito y, por lo tanto, no escogen a sus víctimas de manera lógica; agreden a la primera persona que se les presenta. Por el contrario, el psicópata que asesina en serie, lo hace con claridad de juicio, y planea minuciosamente su delito. 
-Durante el asesinato. La realización de la fantasía suele requerir, además, el uso de determinados instrumentos o herramientas. Por ello no es extraño que el asesino organizado lleve consigo un instrumental, es decir, una serie de herramientas que utiliza para matar: cuerdas, esposas, bisturíes, etc. En cambio, el asesino desorganizado suele matar con lo que tiene más a la mano; por ejemplo, si encuentra un cuchillo en casa de la víctima, puede clavárselo en el pecho y dejarlo allí. 
-Después del asesinato. Tras cometer el crimen es frecuente que el asesino organizado se lleve un recuerdo de la víctima. Coleccionan ropa interior, collares, zapatos e incluso partes de sus cuerpos. Son sus particulares “trofeos” o fetiches, con los que no dudará en adornar su habitación predilecta o enriquecer una tenebrosa colección. 

Fuente directa: -Ostrosky, Feggy.
Mentes Asesinas
Quinto Sol. 2º Edición. México 2011.


Proceso del Asesino Serial


El asesino serial típico sigue un modelo gradual de desarrollo que va de la fantasía a la depresión.  En el caso de Agustín Salas del Valle se aprecia cada una de estas fases en su método, en las siguientes entradas desglosaremos su modus operandi. Esta estructura ha sido descrita por uno de los principales expertos estadounidenses en el tema, el doctor Joel Norris, quien en su libro Serial Killers lo describe de la siguiente manera: 
1.- Fase Áurea: Es la que preside el proceso. Consiste en el momento de la vida en el que un potencial asesino comienza a encerrarse en su mundo imaginario; externamente puede parecer normal, pero en el interior de su cabeza existe una zona oscura donde la idea del crimen se va gestando y se fantasea en torno a éste. 
2.- Fase de pesca: El asesino comienza su búsqueda en aquellos sitios donde considera que podrá hallar al tipo preciso de víctima. Puede elegir el patio de una escuela, una zona de prostitución callejera o un poblado; una vez ubicado el sitio ideal, establece allí su blanco de ataque. 
3.- Fase de seducción: En algunos casos el asesino serial ataca sin advertencia, atrapa a una víctima en la calle o fuerza la entrada de una casa; sin embargo, con frecuencia siente un placer especial en el hecho de atraer a sus víctimas generando un falso sentimiento de seguridad y burlando sus defensas. Algunos asesinos seriales son tan seductores, y tienen una apariencia tan inofensiva, que no les resulta difícil convencer a una mujer para que suba a su auto, atraer a un niño ofreciéndoles dulces, o bien, seducir con la promesa de dar dinero, trabajo o de ofrecer un lugar para pasar la noche.
4.- Fase de captura: Consiste en cerrar la trampa. En el momento en el que estos sujetos tienen la oportunidad de ver las reacciones aterrorizadas de sus víctimas se inicia una especie de juego sádico que suelen disfrutar notablemente; esto ocurre, por ejemplo, cuando una mujer que ha subido al automóvil de este desconocido amable descubre que el sujeto va en la dirección equivocada, y que la portezuela del lado del pasajero no tiene manija. 
5.- Fase del asesinato: En muchos casos la realización del crimen funciona como un sustituto de la realización del acto sexual, por ello, el momento en el que la víctima finalmente muere representa el clímax que el multihomicida estaba buscando y que necesitaba desde el momento en que había comenzado a fantasear con cometer el asesinato. Por esta razón, no es extraño que muchos psicópatas experimenten un orgasmo real en el instante en que matan. Los asesinos seriales suelen presentar también preferencias por distintas técnicas homicidas: de esta forma, algunos disfrutan estrangulando, otros golpeando o apuñalando. 
6.- Fase fetichista: Al igual que la parafilia sexual, el asesinato permite a estos homicidas experimentar un placer intenso pero transitorio. Para prolongar la experiencia, durante el periodo previo al siguiente asesinato, el asesino guarda un fetiche asociado con la víctima: desde una billetera hasta una fotografía o un trozo del cuerpo. 
7.- Fase depresiva: Después del crimen, el asesino serial experimenta una etapa depresiva equivalente a la tristeza poscoital. La crisis puede llegar a ser tan profunda como para intentar suicidarse; sin embargo, la reacción más frecuente ante este sentimiento se traduce en un renovado deseo de cometer un homicidio. 
Fuente directa: -Ostrosky, Feggy.
Mentes Asesinas
Quinto Sol. 2º Edición. México 2011.



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