domingo, 23 de septiembre de 2012

Periódico 1


La prensa. Sección: TÉTRICO. 7 de abril de 1993. Págs. 30, 31, 37.

No encuentran el corazón del la reciente víctima del maniático.


Sorprendentes descubrimientos,  hizo la policía en las últimas horas, en relación a este crimen en el que se cree, fue perpetrado por el maniático que tiene en jaque a las autoridades desde hace 2 años. En relación a lo anterior, los detectives señalaron que en todo lo que rodea la muerte de la mujer, hasta el momento no identificada, hay algo de maligno ya que los trazos dibujados en el espejo de la habitación de donde ocurrieron los hechos así lo evidencian.

La policía judicial del Distrito Federal del sector Cuauhtémoc, explicó las evidencias que el asesino utilizó para llevar con engaños a su víctima hacia la habitación, después de haber estado ingiriendo bebidas alcohólicas en un bar contiguo al Hotel Mexicali. En el bar, tanto el maniático como la dama, permanecieron por lo menos hora y media, por lo que meseros y otros servidores del establecimiento tuvieron tiempo suficiente para grabarse sus facciones. Sin embargo existe la posibilidad de que el sujeto ya es conocido en el lugar debido a que abandonó el bar sin cubrir la cuenta correspondiente, indicando que retornaría posteriormente. De la mujer nadie sabe nada y permanece en calidad de desconocida en las instalaciones del servicio médico forense. Se trata de una dama de aproximadamente 30 años de edad, pelo castaño regular y ondulado, piel morena clara, nariz recta, boca y labios regulares, sin ninguna seña en particular. 
Ella llevaba puesta una blusa blanca, short verde y ropas intimas negras. Los zapatos de la asesinada son negros.

La hipótesis, que hasta el momento sostienen los agentes judiciales sobre el crimen, es en el sentido de que el maniático mareó a la mujer con bebidas alcohólicas, la condujo a la habitación 203 del Hotel Mexicali, en donde la atacó y en un momento de descuido de ésta, el sujeto le enrollo un cordón al cuello y apretó hasta matarla. No conforme con ello, el maniático rompió un envase de cerveza y con el cuello de la botella le abrió el tórax a la mujer, y le sacó el corazón. 

Una vez consumada su diabólica tarea, el individuo tomó un lápiz labial del bolso de la víctima y procedió a dibujar un círculo en el espejo del tocador y dentro de este trazó una estrella de cinco picos y a los alrededores colocó cuatro signos. Cabe destacar que los signos son una letra “C”, una “O”, un rayo y una especie de cruz fueron hechos con sangre d la mujer.

Todo lo anterior, tiene desconcertados a los agentes debido que el matiz de este crimen rebasa lo hasta el momento realizado por el mismo maniático. Otro detalle que es importante es que la dama totalmente desnuda, quedo sobre la cama con los brazos y extremidades inferiores extendidas. 

Los hechos ocurrieron en la delegación Cuauhtémoc, donde morirse significa dar oportunidad a los asesinos de continuar en plena libertad, dado el margen de tiempo que la fiscal de homicidios les otorga. Es en esta jurisdicción donde hace apenas dos semanas, mataron a un bailarín cubano, y es hora de que la citada fiscal no tiene idea de lo que sucedió.

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