domingo, 23 de septiembre de 2012

Proceso del Asesino Serial


El asesino serial típico sigue un modelo gradual de desarrollo que va de la fantasía a la depresión.  En el caso de Agustín Salas del Valle se aprecia cada una de estas fases en su método, en las siguientes entradas desglosaremos su modus operandi. Esta estructura ha sido descrita por uno de los principales expertos estadounidenses en el tema, el doctor Joel Norris, quien en su libro Serial Killers lo describe de la siguiente manera: 
1.- Fase Áurea: Es la que preside el proceso. Consiste en el momento de la vida en el que un potencial asesino comienza a encerrarse en su mundo imaginario; externamente puede parecer normal, pero en el interior de su cabeza existe una zona oscura donde la idea del crimen se va gestando y se fantasea en torno a éste. 
2.- Fase de pesca: El asesino comienza su búsqueda en aquellos sitios donde considera que podrá hallar al tipo preciso de víctima. Puede elegir el patio de una escuela, una zona de prostitución callejera o un poblado; una vez ubicado el sitio ideal, establece allí su blanco de ataque. 
3.- Fase de seducción: En algunos casos el asesino serial ataca sin advertencia, atrapa a una víctima en la calle o fuerza la entrada de una casa; sin embargo, con frecuencia siente un placer especial en el hecho de atraer a sus víctimas generando un falso sentimiento de seguridad y burlando sus defensas. Algunos asesinos seriales son tan seductores, y tienen una apariencia tan inofensiva, que no les resulta difícil convencer a una mujer para que suba a su auto, atraer a un niño ofreciéndoles dulces, o bien, seducir con la promesa de dar dinero, trabajo o de ofrecer un lugar para pasar la noche.
4.- Fase de captura: Consiste en cerrar la trampa. En el momento en el que estos sujetos tienen la oportunidad de ver las reacciones aterrorizadas de sus víctimas se inicia una especie de juego sádico que suelen disfrutar notablemente; esto ocurre, por ejemplo, cuando una mujer que ha subido al automóvil de este desconocido amable descubre que el sujeto va en la dirección equivocada, y que la portezuela del lado del pasajero no tiene manija. 
5.- Fase del asesinato: En muchos casos la realización del crimen funciona como un sustituto de la realización del acto sexual, por ello, el momento en el que la víctima finalmente muere representa el clímax que el multihomicida estaba buscando y que necesitaba desde el momento en que había comenzado a fantasear con cometer el asesinato. Por esta razón, no es extraño que muchos psicópatas experimenten un orgasmo real en el instante en que matan. Los asesinos seriales suelen presentar también preferencias por distintas técnicas homicidas: de esta forma, algunos disfrutan estrangulando, otros golpeando o apuñalando. 
6.- Fase fetichista: Al igual que la parafilia sexual, el asesinato permite a estos homicidas experimentar un placer intenso pero transitorio. Para prolongar la experiencia, durante el periodo previo al siguiente asesinato, el asesino guarda un fetiche asociado con la víctima: desde una billetera hasta una fotografía o un trozo del cuerpo. 
7.- Fase depresiva: Después del crimen, el asesino serial experimenta una etapa depresiva equivalente a la tristeza poscoital. La crisis puede llegar a ser tan profunda como para intentar suicidarse; sin embargo, la reacción más frecuente ante este sentimiento se traduce en un renovado deseo de cometer un homicidio. 
Fuente directa: -Ostrosky, Feggy.
Mentes Asesinas
Quinto Sol. 2º Edición. México 2011.



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